Y unas buenas recomendaciones de donde comer un buen cocido y cómo maridarlo con vinos de la Comunidad de Madrid
El cocido madrileño es un plato tradicional contundente, lleno de sabores ricos y complejos debido a los garbanzos, las carnes y los embutidos. Para acompañarlo, conviene elegir vinos que resalten los sabores sin eclipsarlos, equilibrando la potencia del plato con su propia estructura. Desde mivinoteca.org, fieles al arte de unir el comer y el buen beber, te ofrecemos cinco opciones de vinos para disfrutar del cocido madrileño por menos de 15 euros:
1. Muga Crianza (Rioja)
- Precio aproximado: 13-15 euros.
- Características: Este vino tinto clásico tiene cuerpo medio, con notas de frutos rojos, especias y toques de madera. Su acidez equilibrada y taninos redondos combinan perfectamente con la grasa y la intensidad del cocido.
- Variedades: Tempranillo, Garnacha, Mazuelo y Graciano.
2. Ramón Bilbao Crianza (Rioja)
- Precio aproximado: 10-12 euros.
- Características: Un vino versátil con aromas a ciruelas maduras, regaliz y vainilla. Su paso por barrica lo convierte en un compañero ideal para platos tradicionales como el cocido.
- Variedad: Tempranillo.
3. Enate Crianza (Somontano)
- Precio aproximado: 13-15 euros.
- Características: Elegante y equilibrado, con notas de frutas negras, especias y toques balsámicos. Aporta frescura y suaviza los matices grasos del cocido.
- Variedad: Cabernet Sauvignon y Merlot.
4. Celeste Roble (Ribera del Duero)
- Precio aproximado: 11-13 euros.
- Características: Un vino joven con crianza que destaca por sus sabores a frutas rojas maduras y un toque de especias. Su estructura lo hace perfecto para acompañar la complejidad del cocido.
- Variedad: Tinta Fina (Tempranillo).
5. Borsao Selección Tinto (Campo de Borja)
- Precio aproximado: 7-9 euros.
- Características: Un vino muy accesible, con notas de frutas rojas maduras, especias y un toque mineral. Su frescura y ligereza contrastan bien con la contundencia del plato.
- Variedad: Garnacha.
¿Cuales son los cinco mejores restaurantes de Madrid para degustar un buen cocido madrileño?
El cocido madrileño es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española, y Madrid cuenta con numerosos restaurantes que lo preparan de manera excepcional. A continuación, te presentamos una selección de cinco establecimientos reconocidos por su arte culinaria en el cocido, basándonos en las opiniones de páginas especializadas y en su reputación histórica y donde catar vinos para disfrutar del cocido madrileño :
- Malacatín. es uno de los quince Restaurantes Centenarios de Madrid, un viaje al pasado, una forma de entender nuestra cocina, cultura y tradiciones, en un pequeño rincón del Madrid más castizo de finales de siglo XIX. Incluso su decoración se mantiene intacta desde hace décadas y alberga pequeñas historias en cada uno de sus rincones que nos trasladan a ese Madrid del pasado, ese que casi ya no existe.
- Taberna de la Daniela La Taberna de la Daniela es uno de los lugares más emblemáticos para disfrutar de un auténtico cocido madrileño en Madrid. Con varios locales repartidos por la ciudad, esta taberna combina tradición y calidad en un ambiente que evoca las clásicas tabernas castizas de antaño, con decoración rústica y un aire familiar y acogedor.
- El cocido: Una experiencia en tres vuelcos
- El cocido de la Taberna de la Daniela se sirve en tres vuelcos, respetando la tradición madrileña:
- Primer vuelco: Una sopa rica y sabrosa, con fideos finos y un caldo dorado resultado de horas de cocción a fuego lento. La intensidad de sabor es el punto de partida perfecto.
- Segundo vuelco: Garbanzos de alta calidad, típicamente de Fuentesaúco, presentados con verduras como repollo y patatas. Los garbanzos tienen una textura suave pero consistente, ideales para absorber el sabor del caldo.
- Tercer vuelco: Carnes de primera, incluyendo morcillo, tocino, chorizo y morcilla. Destacan por su jugosidad y la calidad de sus cortes, proporcionando un cierre contundente y delicioso al banquete.
- El cocido de la Taberna de la Daniela se sirve en tres vuelcos, respetando la tradición madrileña:
- El cocido: Una experiencia en tres vuelcos
- Los Galayos. ofrece un cocido clásico y reconfortante que nunca decepciona. Con ingredientes frescos y de alta calidad, este plato es una verdadera delicia para los amantes de la cocina tradicional española. La calidad atmósfera de este restaurante hace que cada comida sea una experiencia memorable, convirtiendo a Los Galayos en un lugar imprescindible de visitar para todos los amantes del cocido madrileño.
- Lhardy. Sopa con fideos cabello de ángel, garbanzo de Brunete de la finca o repollo y zanahoria de Carabaña son algunos de los ingredientes que conforman el mítico cocido de Lhardy. Para aquellos que buscan un cocido madrileño por excelencia, este restaurante ofrece una reinterpretación del este clásico con un toque de creatividad y sofisticación. Situado en pleno corazón de Madrid, Lhardy combina ingredientes de primera calidad con presentaciones innovadoras para ofrecerte una vivencia que quedará grabada en tu memoria.
- La Bola Taberna. Una experiencia unica. El cocido madrileño más auténtico de la capital. El restaurante La Bola, fundado en 1870, es un icono de la cocina madrileña, famoso por su cocido servido al estilo tradicional. Este plato se prepara individualmente en pucheros de barro sobre brasas de encina, un método artesanal que garantiza un sabor único y auténtico.
- El cocido se sirve en dos vuelcos: primero, una sopa de fideos intensa y bien equilibrada, que calienta el alma en cada cucharada. Luego, los garbanzos suaves, acompañados de carne de morcillo, chorizo, tocino y morcilla, forman un segundo vuelco contundente y lleno de sabor.
- El ambiente castizo y acogedor del restaurante, con su decoración clásica y atención cercana, transporta a los comensales al Madrid de antaño. Sin duda, comer cocido en La Bola es más que una comida; es una experiencia gastronómica que celebra la tradición y el corazón de la ciudad.



¿Y si quiero maridar el cocido madrileño con vino de la Comunidad de Madrid?
Elegir vinos de Madrid para acompañar un cocido madrileño refuerza la identidad gastronómica de la región, conectando la tradición culinaria con el terroir local. Además, los tintos de Madrid suelen tener una buena acidez y frescura, características ideales para equilibrar platos ricos en grasas y proteínas como el cocido. Te deleitamos con tres, pero estamos seguros que serás capaz de encontrar muchos mas.
1. Tagonius Crianza (DO Vinos de Madrid)
- Precio aproximado: 12-14 euros.
- Variedades: Tempranillo, Syrah, Cabernet Sauvignon y Merlot.
- Características: Este vino tinto destaca por sus notas de frutos negros maduros, especias (pimienta, clavo) y un toque ahumado. Su paso por barrica aporta suavidad y una estructura bien definida que se complementa con los matices grasos y la textura de las carnes del cocido.
- Relación con el cocido: La combinación de la potencia del vino y su equilibrio en acidez realza los sabores del chorizo y la morcilla, además de limpiar el paladar entre bocado y bocado.
2. Las Retamas del Regajal (DO Vinos de Madrid)
- Precio aproximado: 10-13 euros.
- Variedades: Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah.
- Características: Este vino es elegante, con una buena carga de fruta roja y negra, matices de hierbas aromáticas y un final sedoso gracias a su crianza en barrica. Tiene un perfil amable pero con la suficiente estructura para resistir un plato tan contundente.
- Relación con el cocido: Su frescura equilibra la intensidad del plato, mientras que las notas especiadas armonizan con los sabores de los embutidos y el caldo.
3. Licinia Tinto (DO Vinos de Madrid)
- Precio aproximado: 15 euros.
- Variedades: Tempranillo, Syrah y Cabernet Sauvignon.
- Características: Un vino robusto y complejo, con aromas de fruta negra, regaliz, y toques de cacao y madera bien integrada. Es un vino con cuerpo, perfecto para maridajes con platos contundentes y tradicionales.
- Relación con el cocido: La estructura del Licinia lo convierte en un acompañante perfecto para el cocido madrileño. Sus taninos redondos y su acidez equilibrada limpian el paladar tras cada bocado, mientras que sus matices de madera y cacao combinan con los sabores ahumados de los embutidos.